Teatro Noh
El Zen hizo del teatro Noh el paradigma de la austeridad, el antiteatro. El vacío se hace presente en los silencios, en el estatismo de algunos momentos, en la casi ausencia de elementos decorativos. Sigue leyendo
El Zen hizo del teatro Noh el paradigma de la austeridad, el antiteatro. El vacío se hace presente en los silencios, en el estatismo de algunos momentos, en la casi ausencia de elementos decorativos. Sigue leyendo
No todos los shogunes protegieron y patrocinaron el teatro Noh como Ashikaga Yoshimitsu (1358-1408), pero en lo que sí coincidieron fue en su decidida voluntad de preservarlo virgen y a salvo de los cambios de su propia y natural evolución. Gracias a ello podemos hoy disfrutar de un espectáculo tal como era prácticamente en sus orígenes. Sigue leyendo
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Es producto de un tiempo político y social. El Teatro Noh surge en el siglo XIV, periodo feudal Muromachi, en pleno esplendor del Bushido –camino del guerrero-, pero superadas ya las disciplinas ‘espartanas’ del periodo Kamakura y en un momento en el que alcanza altas cotas de poder político, no sólo militar, y ambiciona promocionar las artes y la cultura como vía de expansión interior del hombre. Sigue leyendo
Amateratsu1, diosa de la luz, se encerró en la caverna enfadada y herida por las tropelías de su hermano Susanoo2 condenando así al mundo a un eclipse perpetuo en donde quedaba abolida la cadencia cíclica del día y la noche3. Noche trágica.
1983, el Teatro Principal de Zaragoza programa un espectáculo insólito que hacía referencia a una semilla mítica, Kinkan Shonen, todo el potencial de la vida y de la muerte en torno a la barbarie humana de la explosión nuclear bélica. Allí estuve y lo fotografié.
(english, see below the post)
– Con la participación de la Colección Pájaro Profeta* – Sigue leyendo